Empieza con una línea base intacta
La limpieza de texto deja de ser auditable cuando se pierde el pegado original. Guarda la entrada, cuenta sus líneas o partes delimitadas y define la salida: una lista compacta, un documento con secciones o un archivo preparado para importar. Una línea vacía, con espacios o con otra capitalización no es automáticamente descartable; su significado depende del destino.
Haz explícitas las reglas de comparación
Para una lista compacta, divide la entrada, normaliza espacios y tabuladores, recorta los bordes y elimina las filas vacías. Si las filas vacías separan grupos, conserva esa estructura o crea una copia compacta aparte. Después aplica deduplicación global con keep-first. Decide la sensibilidad antes de ejecutar: ignorar mayúsculas puede identificar Alpha y alpha como duplicados, pero no implica que debas reescribir el valor que se muestra.
Filtra antes de fijar el orden
Filtra después de limpiar para que el patrón vea la representación que se entregará. Guarda el patrón o la expresión regular, decide si las filas vacías pueden coincidir y comprueba el recuento. Si el orden original expresa prioridad, cronología o edición, entrega la salida filtrada. Si no, ordena con text-basic-sorter por criterio alfabético, numérico o de longitud. Mantén el orden no aleatorio y no añadas una segunda deduplicación o recorte ocultos.
Localiza los fallos habituales
Las entradas que desaparecen suelen deberse a una comparación sin sensibilidad a mayúsculas, a un recorte que cambió la clave, a un patrón demasiado amplio o a la eliminación de separadores de sección. Un orden inesperado suele indicar que se ordenó una lista cuya posición original tenía significado. Compara los recuentos de líneas, inspecciona qué copia sobrevivió en cada grupo y repite la ejecución con las mismas opciones antes de aceptar el resultado.