Conserva primero la fuente revisada
Este flujo prepara una imagen para entrega, no para reemplazar el original. Mantén intacta la copia aprobada y trabaja sobre un duplicado para poder comparar cada recorte, denoise, cambio de tamaño y enfoque con la versión revisada.
Haz que la limpieza responda al defecto real
La orientación debe corregirse antes del encuadre porque una rotación cambia cómo juzgas márgenes y posición del sujeto. El recorte también requiere criterio. Un borde blanco de escáner, una franja vacía de papel y un fondo uniforme de estudio no son el mismo problema.
La reducción de ruido funciona mejor cuando protege la estructura del sujeto. Bordes de producto, etiquetas de texto, piel y capturas de interfaz suelen deteriorarse cuando el desenfoque llega demasiado pronto o con demasiada fuerza. Usa el pase más ligero que quite distracciones sin borrar forma.
Ajusta al tamaño de destino y luego recupera detalle
Redimensiona a las dimensiones reales de entrega antes de enfocar. Una imagen que parece correcta a resolución completa puede verse blanda o agresiva al tamaño de una ficha de producto, una cabecera editorial o una carga de marketplace. El enfoque final debe evaluarse al tamaño de visualización real. Si aparecen halos, textura falsa o bordes crujientes, reduce la intensidad y vuelve a comparar.
Una buena imagen final queda correctamente orientada, limpia en los bordes, más clara visualmente y exacta en dimensiones, mientras la fuente aprobada sigue preservada para auditoría y reutilización.