Define primero la regla de la aplicación
Este flujo sirve para una aplicación que controla dos políticas de campo: requisitos de contraseña y restricciones de códigos de color. Antes de probar, escribe la longitud y los caracteres de la contraseña, las sintaxis de color aceptadas, los rangos de canales o alpha y el tratamiento de vacíos, espacios y mayúsculas. La política debe indicar qué hacer con una sintaxis mal formada, un valor válido pero no permitido, un límite y un caso que requiera revisión manual.
Usa casos sintéticos y la ruta adecuada
Construye una matriz pequeña de casos correctos, límite y fallidos. Envía las contraseñas a strong-password-validator y revisa longitud, requisitos, fortaleza, puntuación, advertencias y sugerencias. Envía los colores a color-code-validator y revisa validez y formato detectado. Conserva cada observación junto al valor sintético original para poder reproducirla sin exponer secretos reales.
Separa validez genérica de aceptación del producto
La salida del validador es evidencia sobre el dato, no la política completa de la aplicación. Compárala con la lista permitida y los rangos definidos por el producto. Un color sintácticamente correcto puede estar prohibido y una contraseña que supera comprobaciones comunes puede no encajar en el diseño general de credenciales. Registra aceptación, rechazo y revisión manual con sus motivos, en lugar de reducir todo a un único indicador válido.
Revisa aparte la UX y los límites
Investiga falsos positivos, falsos negativos, sorpresas de normalización y mensajes confusos usando más casos sintéticos. El teclado, el texto para lectores de pantalla, las señales que no dependan del color, el contraste, la ayuda y la recuperación de contraseña requieren sus propias revisiones. Estas dos comprobaciones por sí solas no prueban seguridad de autenticación, cumplimiento normativo ni accesibilidad del diseño.